GEO: cómo escribir para que una IA te cite

Valencia, 22/10/2026, G.B.
Llevo un tiempo viendo cómo cambia la forma de buscar información y, sinceramente, el SEO de toda la vida ya no es lo único que importa. Cada vez más gente le pregunta directamente a ChatGPT, Copilot, Deepseek, Gemini, Claude o Perplexity (por citar los más conocidos), y lo que recibe no es una lista de enlaces sino una respuesta ya redactada. De ahí sale el GEO, y aquí te cuento lo básico, de tú a tú.

Qué es el GEO

GEO son las siglas de Generative Engine Optimization, o optimización para motores generativos. Si el SEO busca que tu página aparezca bien colocada en Google, el GEO busca que una inteligencia artificial elija tu contenido y lo cite cuando redacte su respuesta. No es algo que sustituya al SEO, es más bien su evolución natural, y muchas de las buenas prácticas de uno sirven para el otro.

Lo que mejor funciona al escribir

El trabajo de referencia en esto es un estudio de investigadores de varias universidades (el de Princeton es el más citado) que probó distintas técnicas de redacción para ver cuáles aumentaban la visibilidad de una web en las respuestas generativas. Sin entrar en el detalle académico, las que mejor resultado dieron son tres:

  • Citas de autoridad: incluir declaraciones o referencias de expertos reconocidos del sector, con nombre y apellidos. A los modelos les gusta apoyar sus respuestas en voces con peso.
  • Datos y estadísticas: números concretos, porcentajes y fuentes verificables, bien integrados en el texto. Un «mucha gente» no le sirve a nadie, un «el 62 % según tal informe» sí.
  • Lenguaje claro y directo: frases que un modelo pueda resumir sin esfuerzo. Fuera el relleno y la jerga innecesaria, que además también se agradece como lector.

Por cierto, rellenar el texto de palabras clave, la vieja táctica del SEO, no ayuda en este terreno. Si acaso, resta.

El E-E-A-T, ahora más en serio

Si conoces el SEO, el E-E-A-T te sonará. Son cuatro letras que resumen lo que debería transmitir una web:

  • Experience (experiencia): que se note que has vivido de primera mano lo que cuentas.
  • Expertise (pericia): que sabes de lo que hablas.
  • Authoritativeness (autoridad): que otros te reconocen como referencia.
  • Trustworthiness (confianza): que eres transparente y se puede comprobar lo que dices.

Los motores generativos tienen un problema conocido, las «alucinaciones», es decir, inventarse datos con total seguridad. Por eso tienden a apoyarse en fuentes que dan señales claras de fiabilidad. En la práctica, esto significa que firmar tus textos, tener una página de autor decente y dejar claro quién está detrás de la web te juega a favor, y que los contenidos anónimos o generados en masa sin revisión lo tienen bastante más difícil para ser citados.

Preguntas largas, respuestas directas

Aquí está, para mí, el cambio más interesante. Antes buscábamos cosas como «mejor portátil Valencia». Ahora la gente escribe algo así: «necesito un portátil para estudiar diseño gráfico en la universidad, ¿cuál me recomiendas si tengo 800 euros de presupuesto?». Es una consulta completa, con contexto, y espera una respuesta del mismo nivel.

Para adaptarse, lo más práctico es esto:

  • Plantear los apartados como preguntas reales en los encabezados (H2 y H3).
  • Responder de forma concisa en las primeras líneas de cada sección y desarrollar después.
  • Pensar en cómo preguntaría alguien de verdad, no en cómo buscaría un robot.

Cómo lo voy a aplicar en Indaga.net

Sin complicarme demasiado: autoría clara en los artículos, datos con su fuente cuando los haya, párrafos que vayan al grano y títulos que se parezcan a lo que alguien le preguntaría a un asistente. Tampoco hace falta reescribir todo el blog de golpe, pero sí tenerlo en mente al escribir lo nuevo.

Quedan temas pendientes, como cómo medir si todo esto funciona (los clics clásicos ya no cuentan toda la historia) y ejemplos prácticos de cómo convertir un artículo antiguo a formato GEO. Lo dejo para otro día.

Buenas noches!

Copilot en modo IA frente a alternativas como Gemini o Claude: rendimiento real contra expectativas

Valencia, 20/10/2026, G.B.
Llevo un tiempo realizando pruebas con distintos modelos de Inteligencia Artificial para las tareas del día a día (desde redacción de borrador técnico hasta investigación y filtrado de datos). Mi impresión es que, en la práctica diaria y sin rodeos, Copilot suele decepcionar bastante en comparación con lo que te da un modelo puro de IA. Microsoft Copilot suele quedarse un paso por detrás en comparación con lo que ofrecen otros modelos o interfaces cuando trabajas en modo IA puro.

No es una manía personal ni una crítica sin fundamento (su integración con el paquete Office o Teams resulta útil en dinámicas corporativas), pero en cuanto le pides razonamiento analítico, búsquedas finas sobre entes específicos o una gestión de contexto amplia, las limitaciones saltan a la vista.

¿Por qué Copilot flojea ante alternativas como Gemini o Claude?

Al contrastar la herramienta con el uso continuo de modelos como Gemini (especialmente al trabajar con Cuadernos o fuentes de información masivas) o Claude, emergen varios factores claros:

  • Capas de restricción y filtros agresivos: Al estar concebido para entornos de empresa, Copilot opera bajo una capa de abstracción muy rígida. Los system prompts internos y los filtros de seguridad reducen la fluidez y hacen que las respuestas sean a menudo planos, conservadores o robóticos.
  • Errores en búsquedas de personas y entes específicos: En consultas generales sobre perfiles profesionales o marcas personales, el modelo patina con frecuencia. Suele confundir identidades, mezclar datos de personas con nombres similares o dar por buenas asociaciones toscas sin realizar un filtrado lógico real.
  • Vulnerabilidad al SEO de baja calidad: Al apoyarse directamente en el índice web tradicional, en las respuestas se cuela fácilmente ruido comercial, granjas de enlaces o directorios automatizados, en lugar de priorizar las fuentes de verdadera autoridad.
  • Falta de profundidad y contraste de contexto: Mientras que entornos como Gemini destacan por su capacidad multimodal y la ingesta masiva de fuentes heterogéneas (archivos de audio, vídeo o documentación de Google Drive con trazabilidad directa), Copilot prioriza resolver con rapidez resúmenes ejecutivos, quedándose en la superficie en cuanto se exige rigor técnico.

Estar «donde vive el dato» frente a la agudeza del modelo

La mayor baza de Copilot reside simplemente en estar presente en la misma ventana donde tienes el documento o el correo abierto. Pero al aislarlo de ese entorno y evaluarlo estrictamente como motor de respuesta, de investigación o de redacción avanzada, la diferencia de rendimiento resulta bastante evidente, a mi modo de ver.

Para consultas finas, gestión de documentaciones complejas o análisis de información sobre proyectos y personas, la combinación de modelos con mejor capacidad de síntesis (como Gemini en sus entornos de trabajo contextuales) sigue ofreciendo una experiencia muy superior, por supuesto, también en mi opinión.

¿Qué es ArtCraft? El IDE para creadores visuales impulsado por IA

Valencia, 13/10/2026, G.B.
Hoy me he topado con ArtCraft, una herramienta para generar imágenes y vídeo con IA que se sale un poco de lo habitual. No es el típico cuadro de texto donde escribes un prompt y rezas — aquí tienes un lienzo, escenas en 3D y varios modelos a elegir. Te lo cuento rápido.

Qué es

Sus creadores lo llaman «el IDE para artistas», y la comparación tiene sentido: en vez de pelearte con el prompt, compones la imagen en 2D, colocas personajes y cámaras en una escena 3D y después generas el resultado. También puedes animar una imagen para convertirla en vídeo.

Quién está detrás

El proyecto lo impulsa Brandon Thomas, fundador de Storyteller.ai, la empresa que desarrolla ArtCraft. Su idea, tal y como la ha contado el propio equipo, es construir herramientas e infraestructura abiertas para la creación con IA, en lugar de depender de plataformas cerradas.

Descargarlo o usarlo online

Lo mejor es que tienes dos opciones. Puedes descargarlo como aplicación de escritorio (Windows y macOS; en Linux, de momento, toca compilar desde el código fuente) desde getartcraft.com, o usarlo online directamente desde el navegador en app.getartcraft.com, sin instalar nada. Yo empezaría por la versión web para echarle un vistazo.

Lo que me ha gustado

  • Es de código abierto: el código está en GitHub, escrito en Rust.
  • Tú eliges el modelo: trabaja con varios proveedores, así que no estás atado a un único motor de generación.
  • Tus propias claves: puedes usar las tuyas o comprar créditos dentro de la app.

Lo que hay que tener en cuenta

Los modelos de generación no son suyos, así que al final pagas (créditos o tu propia API) por usarlos. Además, el proyecto es joven y, según he leído, tiene muchas incidencias abiertas; yo lo tomaría como una herramienta para trastear, no para producción.

¿Y la suite?

ArtCraft es una sola aplicación, pero el mismo equipo acaba de sacar las Crafting Apps: una familia de programas libres que imitan el funcionamiento de Photoshop, Premiere, Lightroom e Illustrator, y que se pueden usar por separado. Están hechas con agentes de IA y de ellas ya habló Phoronix. Son muy recientes y habrá que ver cómo evolucionan, pero el experimento tiene su gracia.

Yo por lo pronto lo dejo apuntado para trastear con calma…

Cuadernos de Gemini vs. Proyectos de Claude: ¿Cuál es el mejor espacio de trabajo con IA para tu día a día?

Valencia, 16/09/2026, G.B.
Si utilizas modelos de lenguaje no solo para preguntas rápidas, sino como un espacio de trabajo donde ir guardando información, documentos y contexto sobre un tema concreto, seguro que conoces los Cuadernos de Gemini (NotebookLM) de Google y los Proyectos de Claude (Claude Projects) de Anthropic. Son dos formas distintas de tener a la IA «al día» sobre lo que estás haciendo, sin tener que repetirle todo cada vez que le preguntas algo.

Llevo un tiempo usando ambos y quiero contaros, sin tecnicismos, qué hace bien cada uno y cuándo os puede interesar más uno u otro.

¿Qué tipo de información aguanta mejor cada uno?

La primera diferencia que noté es qué tipo de material admite bien cada herramienta:

Cuadernos de Gemini

  • Admite de todo: vídeos, audios, PDFs, documentos de Google Drive, enlaces… Lo pegas o lo subes y ya está, sin tener que convertir nada antes.
  • Aguanta muchísima cantidad de información: puedes meterle documentos larguísimos o varias horas de audio transcrito y sigue funcionando con soltura.
  • Te dice de dónde saca cada dato: cuando responde, suele señalar en qué parte del documento se ha basado, lo cual ayuda a comprobar que no se está inventando nada.

Proyectos de Claude

  • Se le dan muy bien el texto y el código: documentación técnica, archivos de código, esquemas… todo lo que sea texto estructurado lo entiende de maravilla.
  • Razona muy bien sobre lógica compleja: si le explicas cómo funciona un sistema o unas reglas de negocio algo enrevesadas, tiene una capacidad de «atar cabos» que me ha sorprendido más de una vez.
  • Puedes darle instrucciones fijas: le dices cómo quieres que se comporte dentro de ese proyecto y lo respeta de forma bastante estricta durante toda la conversación.

¿Y a la hora de trabajar con lo que te devuelve?

Aquí es donde más se nota la diferencia en el día a día:

[Lo que le das] ──> [Proyecto de Claude] ──> Panel aparte con el resultado (código, esquemas, texto)
[Lo que le das] ──> [Cuaderno de Gemini] ──> Resumen o audio explicativo, integrado con Google

Claude y sus «Artefactos»

Si trabajas con código o documentos técnicos, esto os va a gustar: Claude abre lo que genera en un panel aparte, al lado de la conversación. Puedes pedirle que cambie solo un trozo concreto sin que tengas que releer toda la charla ni que se pierda el hilo. Para quien programa o escribe documentación, es muy cómodo.

Gemini y su lado «todo en uno»

Gemini, en cambio, apuesta por juntarlo todo: te puede generar un resumen en audio de tus documentos (como si fuera un podcast explicándote el tema), esquemas de estudio, y además se conecta directamente con Google Workspace, así que no hace falta ir exportando cosas a mano de un lado a otro.

Tabla resumen

AspectoCuadernos de GeminiProyectos de Claude
Qué formatos admiteCasi todo: texto, audio, vídeo, DriveSobre todo texto, PDFs y código
Trabajando con códigoBienMuy bien, es su punto fuerte
Cómo lo controlasInstrucciones sencillasInstrucciones más estrictas y detalladas
Cómo te muestra el resultadoRespuestas normales o formatos interactivosPanel aparte, editable al momento
Para qué lo usaríaInvestigar, mezclar formatos, trabajar en equipoProgramar, escribir textos técnicos, desarrollo web

Entonces, ¿cuál elijo?

Sinceramente, no creo que una sustituya del todo a la otra, porque cubren momentos distintos del trabajo:

  • Para investigar y reunir información (Gemini): si tienes materiales de muchos tipos —audios, vídeos, documentos sueltos— y quieres un resumen rápido de todo, tira de Gemini.
  • Para ponerte a construir algo (Claude): cuando ya toca escribir código, documentación o cualquier cosa técnica bien hecha, Claude me da mejores resultados.

Yo, según el día, acabo usando los dos por motivos distintos, y creo que esa es la conclusión más honesta que os puedo dar.

De Claude Projects a NotebookLM: cómo mover tus notas, reglas y contexto sin volverte loco

Valencia, 14/09/2026, G.B.
Si llevas un tiempo cacharreando con la Inteligencia Artificial para organizar tus notas, tus proyectos web o tu flujo de trabajo diario, seguro que te has cruzado con los Proyectos de Claude. Tienen una ventaja clara: les tiras un montón de archivos, les pones unas Custom Instructions (instrucciones del sistema) bastante finas y a trabajar.

Pero claro, la curiosidad o las necesidades técnicas cambian. Ahora resulta que quieres mover todo ese ecosistema a NotebookLM de Google, que para bregar con documentos locales, fuentes en PDF y notas estructuradas va como un tiro.

La mala noticia: no existe un botón mágico de «Exportar todo mi proyecto de Claude a NotebookLM con un clic».

La buena noticia: con un poco de orden y un par de comandos de ratón se soluciona en cinco minutos. Aquí va el paso a paso de cómo hacerlo y dónde están los «trucos» para que no pierdas la configuración por el camino.

Paso 1. Rescatar la «chicha» del proyecto en Claude

Lo primero es vaciar la mochila de Claude:

  1. Los archivos de contexto (Project Knowledge): Descarga a tu equipo los PDF, notas de texto (.txt), esquemas en Markdown (.md) o CSVs que subiste en su día.
  2. Las instrucciones del sistema: Esto es crucial. En el panel de tu proyecto en Claude, entra en Project details o edita las instrucciones personalizadas. Copia todo ese texto donde le decías a la IA cómo debía comportarse, qué tono usar o qué criterios seguir.

Ojo al dato: Si vas a los ajustes generales de Claude y le das a Exportar datos, lo que te descargará será el historial completo de tus conversaciones, no el paquete estructurado del proyecto. Toca hacer la recolección a mano.

Paso 2. Mover las fuentes a NotebookLM

Te vas a NotebookLM, creas un Nuevo cuaderno y le pones un título apañado.

En la columna izquierda (Fuentes / Sources):

  • Sube los archivos que acabas de descargar de Claude.
  • Acepta PDFs, documentos de Google Docs, texto plano, URLs directas, etc.

Hasta aquí la parte fácil. Pero ¿qué hacemos con las reglas de comportamiento que tenías configuradas en Claude?

Paso 3. Cómo pasar las reglas y el rol (el truco del documento 00_)

En Claude, las instrucciones del proyecto actúan como un System Prompt invisible que se ejecuta siempre por debajo. En NotebookLM la filosofía cambia: todo se basa en las fuentes.

Para no perder tu rol ni tus instrucciones personalizadas:

  1. Crea un archivo de reglas: Abre un editor de texto o un Google Doc y pega las instrucciones que usabas en Claude.
  2. Nómbralo con estrategia: Titúlalo algo como 00_Reglas_y_Configuracion.txt. Al ponerle el 00_ delante, te quedará arriba en la lista de fuentes y será facilísimo identificarlo.
  3. Súbelo como fuente: Al subirlo, NotebookLM lo indexará como conocimiento base.
  4. Configura la Notebook Guide (Guía del cuaderno): En el panel derecho de NotebookLM, abre la Guía del cuaderno y pega un resumen de las reglas principales (formato de respuesta, tono técnico, etc.). También puedes dejar notas fijadas (Add note) con los prompts que más repitas.

Paso 4. Ponlo a prueba

Cuando vayas a chatear en tu nuevo cuaderno, solo tienes que recordarle a la herramienta que aplique el criterio guardado. Basta con arrancar con algo similar a:

«Basándote en el documento 00_Reglas_y_Configuracion y en el resto de las fuentes, analiza lo siguiente…»

Y listo. Con esto dejas tu proyecto operativo en la plataforma de Google sin perder el contexto ni el trabajo de prompt engineering que te costó configurar en Claude.

Pocas complicaciones y todo tu conocimiento centralizado en un solo cuaderno.

Elements of AI: el curso gratuito de la Universidad de Helsinki para aprender inteligencia artificial en español

elements of ia

Valencia, 11/09/2026, G.B.
Ha vuelto a circular por redes un curso que ya lleva un tiempo entre nosotros pero que sigue mereciendo un hueco en el directorio: Elements of AI, desarrollado por la Universidad de Helsinki junto a la empresa finlandesa MinnaLearn (en su origen, junto a Reaktor). Nació en 2018 y desde entonces ha ido ampliando su disponibilidad en idiomas, español incluido, lo que explica que siga apareciendo como descubrimiento reciente para quien no lo conocía.

Es una introducción a la inteligencia artificial pensada para cualquier persona, sin exigir conocimientos previos de programación ni de matemáticas.

Qué ofrece

El curso está organizado en varios módulos que van de los principios básicos de la disciplina hasta nociones de machine learning y redes neuronales, combinando teoría con ejercicios prácticos que se completan a tu propio ritmo. Suele llevar entre 25 y 60 horas, según el tiempo que cada persona le dedique, y al finalizar es posible obtener un certificado si se completan los módulos y ejercicios propuestos.

Por qué en español

Lo interesante para el público hispanohablante es que el curso está disponible en 26 idiomas, entre ellos el español, lo que elimina una barrera de entrada habitual en este tipo de formación online. Ya lo han completado más de un millón de personas de 170 países, lo que lo convierte en uno de los cursos abiertos de IA más seguidos del mundo.

Enlace

Puede realizarse de forma gratuita desde: https://course.elementsofai.com/es/